lunes, 9 de mayo de 2011

Truco

Polsky fuma y el humo se le enrieda entre los dientes. Tose y dice con voz agria que ya llegó la hora de irse. Es la cuarta vez en la última media hora. Será la última. Conozco el desgano conque lo vamos a mirar. En secuencia sonarán el resoplido hastiado de Favalli, la palmada seca de la mano de Lucas sobre la mesa al tirar los naipes y mi silla rechinando cuando la columna se haya estirado lo suficiente. Afuera los colectivos coronarán el silencio incómodo con ese ruido blanco de las llantas sobre el asfalto de alquitrán. Abajo Elena. Si no lee entonces ya estará en el quinto sueño. Mejor así. Vicente López también duerme, su cama es el mundo, y la tierra, como lo que sucede con el juego en nuestra mesa, descansa de su vigilia de mentiras, apariencias y engaños. Un travieso juego donde las cartas construyen un chalet y una vida de hombre con cimientos de humo y ceniza. Nunca me imaginé que llegaría a temerle tanto a la confianza. Tanto sufrimiento me ha hecho preferir la vida en el borde, donde no tire más la vida buena y tranquila. Imposible volver a ese ocio, imposible y demasiado simple, demasiado irreal.

domingo, 13 de marzo de 2011

Nacimiento

Detrás de las hojas dormidas murmuro en sus perfumes

aquello que me condensa el corazón

de donde vengo, de donde me llaman, de donde soy

como las hojas dormidas espero despertar con el sol

mojarme con las gotas del cielo...

Estoy firme, estoy viva...

Envejezco con el otoño dejando mis pliegos inundarse de amarillo

de marrones, de arrugas, volviéndome frágil ante el viento...

Dejo caer mis pedazos con cada moviento, los suelto, los dejo ir

Es el final...

Pasará tiempo todavía para que el invierno me acurruque

se pose en mi piel y se arremoline contra mis pedacitos sueltos

Una mañana desde el norte allí donde se ve el horizonte

se levanta un rayo de sol inmenso

fresco como la tierra húmeda, es que voy a nacer...

y sin querer no me doy cuenta

que me durante el invierno me estuve gestando

Ahí estoy de nuevo dejando crecer mis hijas dormidas

mis hojas verdes, mis perfumes de estación

mi dulce nacimiento.

martes, 15 de febrero de 2011

Fuegos

Tengo tres momentos grabados en el alma. Fuegos que definen la naturaleza de lo que veo y espero cuando te recuerdo o te tengo enfrente. Primero la noche que te conocí, que guarda el hechizo de tu perfume salvaje, la charla volátil y de un beso cobarde que prefirió perderse en el futuro. El segundo es la tarde que te ví venir calle abajo, comiendo chocolates, bella y casi como bailando, rodeada de gente y de mis ganas de que el mundo dejara de existir para verte caminar en dirección mía por siempre. El tercero es los dos parados sobre una vereda cualquiera, a punto de cruzar la calle, tomándonos las manos, mirando para todos lados, apretando los cuerpos uno contra el otro, como si lo hubieramos hecho toda la vida, como si hubieramos nacido juntos.

Los tres momentos son una hoguera de miles de sentimientos y necesidades. Ellos son los que me dejan escapar del tiempo, y percibir que soy parte de todo lo que existe, que al lado tuyo es mi lugar. Que el amor que tengo para vos es para mí la más grande fuente de asombro y el lugar de donde vienen todas las cosas, las palabras, los besos, los abrazos, las ausencias mal curadas, el deseo y la tremenda fe.

jueves, 10 de febrero de 2011

Un diálogo

- ...y entonces dónde estuviste todos estos años?
- Vos ya te imaginabas que me tenía que ir. Mis ahorros no aguantaban más y este pueblo estaba muerto. El dinero que te quité logró devolverme a mi lugar. Tenía que volver a casa para fumar la pipa de la paz con mis abuelos.
- Oh claro, y recomponer relaciones, tantos estúpidos años perdidos. Al menos tuviste el decoro de volver, desagradecida de miércoles. Te dije que esos viejos iban a revolcarse del dolor el día que te volvieran a ver y supieran lo que habías hecho con tu vida. Presumo que no fue un buen reencuentro. Cómo encontraste a los viejos?
- Muertos...
- Uh... yo...
- No importa...
- Pero, yo no sabía...
- No me interesó.
- No me sorprende.
- Les llevé flores al cementerio únicamente para que los vecinos no me miraran con mala cara al ocupar de vuelta la casa.
- Vos no tenés escrúpulos.
- Los hijos de puta corrieron enseguida la voz sobre mí. Tomé muchas precauciones para evitarlo pero era mi destino. Era mi karma.
- Es que toda precaución con vos es insuficiente.
- Yo hubiera querido tenerte ahí conmigo.
- Yo no. No habría estado al lado tuyo en ese momento ni muerta. Es demasiado pedir. Después que te fuiste mi vida siempre mejoró para bien. He forjado algo tan fuerte que no sé qué hago hablando con vos. Esta charla, esta situación, es una estúpida cuenta pendiente del pasado. No tengo interés en ella más que el de atar un par de cabos. En cuanto se termine estaré lista para olvidarme para siempre de vos y de todo esto.
- Pero... yo no vine a atacarte. Muchos menos a que me ataques a mí. Fueron años muy duros.
- Creías que el esquema de vida fácil se iba a repetir por siempre? Tanto te costó madurar?
- Yo creí que iba a ser joven para siempre. De verdad lo creí.
- Ahora sos vieja.
- Vos también estás vieja.
- La vejez la llevo con orgullo.
- Para mí es una calamidad.
- Claro que sí. Pesa y va a pesar más todavía.
- Yo vine a buscar consuelo, no a que metas el dedo en la llaga.
- Vos nunca buscaste consuelo. Vos solamente buscabas donde tomar impulso para remorderte en otra estupidez nueva. Todavía no entiendo cómo fuimos amigas.
- Es complejo, es mucho más complejo y complicado de lo que estás intentando resumir.
- No lo es. Pero una cosa sí te concedo: No fue fácil, la vida nos mareó tanto que hicimos algo grande de algo que no se lo merecía.
- A lo mejor tenés razón.
- Claro que la tengo.
- Pero no me vas a negar que fue importante.
- Tanto me importó que estoy ansiosa por dejarte ir.
- No te preocupés. Ya me voy.
- Y no vuelvas. Me costó reconocerte. Prefiero seguir así.
(...)

sábado, 5 de febrero de 2011

No quiero olvidar la luna
su dulce rocío frío perfumando la madrugada
No quiero a la tierra sudando nostalgia
el silencio visitandome a las siete
No quiero perder este latido
por tics en las sienes y en los ojos.

Hemos corrido tanto, por tantos lugares
hemos tropezado en grietas cada vez más profundas.
Me reiré alguna otra vez con tu risa?
Me sentiré espontáneo, me escaparé del trabajo
por cinco minutos más con vos
por cinco vidas más entre tus manos
por cinco besos más en tus ojos?

Ahí bailan las estrellas.
Todo gira.
Mi mundo es tu cama tibia.

sábado, 29 de enero de 2011

Sobre los esquemas que se repiten y definen ciertas instancias

Repaso los milagros de la noche anterior.
El bar se mantenía inmaterial, y nada de lo que ahí pasaba parecía suceder realmente.
Con la cabeza pesada y la presión en los oídos me movía en esa marea de cigarrillo y perfume negro.
Ella tenía el pelo largo y sedoso, color canela y vagamente sensual.
Él el seño fruncido y los ojos fríos. Lejano, se cocinaba un infierno agrio y pedestre.
Las luces rojas evitaban el aliento. Un segundo en ese lugar podía durar una vida entera.
Y el amor que revoloteaba por las cabezas de los parroquianos ciertamente debía tener más siglos que los modos de expresarlo, o el lenguaje para decirlo. O incluso que los órganos que usábamos para quitárnoslo de encima.
Cuando ella por fin, desafiante, posó su culo sobre la mesa de él, el bar enmudeció un cuarto de segundo. Todos nos detuvimos a tomar aire y repasar mentalmente la ruta de salida más rápida a la calle.
Él bebió de un sorbo lo que quedaba en su vaso, se levantó para pararse frente a ella, la tomó por el cuello con ambas manos y apretó tanto que enseguida oímos los huesos y cartílagos romperse. Ella con sus piernas cada vez más moradas comenzó a patearle los testículos, con las uñas blancas le arrancó los ojos y con la lengua azul lo maldijo mientras todavía pudo.
Ninguno de los dos logró detenerse a tiempo.

martes, 28 de diciembre de 2010

Páginas

Bajo del auto, no estoy segura de querer hacerlo, sé que si doy el paso siguiente podría estar perdida dentro de algún sentimiento vagabundo.
Esta bien- digo. No es nada solo voy a dormir, eso pienso hacer. Abro la puerta se escucha su ruido dentro del vacío de la casa. No hay muebles, están todos guardados nose donde ponerlos, me recuesto en la cama, hace calor todo indica que es otra noche donde me voy a pegar a las sabanas.
Veo mi día como proyectado en la pared del techo, nada raro todo en orden...pero hoy ya es otro día- este va a ser distinto- digo.
A la mañana siguiente solo puedo atinar a ver el espacio, no puedo mover mi cuerpo no puedo ni escuchar mi respiración. Quizá sólo no he despertado bien... me intento sacudir y en el intento brusco veo mi cuerpo allí recostado en la cama... frío y blanco abandonado por los primeros rayos del sol. -Estoy...- me repito- no estoy..-
Hace 40 años cuando era una niña me imaginaba que estos casos venia un ángel y nos llevaba al cielo...Creo que eso, hoy, ahora, me resulta como un cuento de navidad...

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Ella incoherente como ella misma

Luego de drogarse durante un mes el efecto de las pastillas del extasis que consumia decidieron pesarle en la factura del cuerpo. El daño mental no era nada, esa era una marca personal.
Ella con su pelo lacio y negro no poseen forma, deambulan por las calles fingiendo ser parte de la masa. Todo discurso de derecha o de izquierda le da lo mismo, a decir verdad piensa que todas esas palabras que escucha ya las sabe y no tiene caso remarcarlas. A veces se mira a los ojos, sonríe y posa para sus fotos de perfil, pone cara de nada y continua su vida. Nosotros vamos a creer que es linda. Al momento de la foto ella va a meter la panza y sacar cola para que parezca una portada de revista CARAS.
Ella consigue entender la amistad como un pleito y un estado constante de acecho amor y odio, la palabras: lealtad, fidelidad, compromiso, responsabilidad, claridad, concreción, objetividad, entrega, humildad, sinceridad, transparencia.... no entrar en ningún rincón de su diccionario vital. Y no porque tenga las cualidades opuestas, sino por carencia de investigación.
A veces ella se apoya sobre la almohada llora sus amores pasados aquellos que no logra olvidar por las noches y cuando no es mucha su melancolía no sucede nada, cuando rebalsa... se convierten en lluvias de mensajes nocturnos por celular.
O ciertas veces se acuesta con su ¨prometido¨ lo abraza pensando que está frente al amor de su vida, pero lo cierto es que no se atreve a contarle que lo odia por aquel episodio negro en el que la puso, cierto día, en cierto lugar de cierta soledad. Nosotros vamos a pensar que son la pareja de sueños debido a los años de novios que tienen, Ay!!! de lindos que se veen! les vamos a decir. Pero en el fondo vamos a saber que él la engaño mas de 6 veces y que ella no se quedó atrás. Ella lo sabe, él no...es otro amorfo más. Sin embargo ella teme que la dejen sola, entonces no abre la boca y allí sigue el circulo vicioso de su incoherencia. Entre su abandono interior y su incapacidad de soltar el acompañamiento sin sentido.

lunes, 8 de noviembre de 2010

De lejos

Retrocedo y vuelvo a mirar.
Hay una ventana, retorcida por el juego de la luz y el color. Las maderas que la delimitan guardan en secreto vetas de un material que se cocinó alguna vez bajo el sol amarillo y ahora se consume para sostener a un astro interno.
Todo se ve añejo y el profundo silencio que predomina está emparentado con una fiesta natural. Se adivina en los vértices sonrisas de dientes blancos ensombrecidos por la coca, el ulular de una música saturada de redobles y de la memoria de los muertos. Al mediodía hay rosarios que circulan entre los dedos y vuelan las velas a los pies de una vírgen de yeso.
En diagonal hay una cárcel y una celda y un muchacho que despertó con resaca y el traje lleno de escupitajos, tratando de entender la realidad mirando el dibujo de una terrible boca desdentada en la pared, vomitada con paciencia forzosa y un tenedor que alguien pasó de contrabando. Se siente el crujir de las chapas y el olor de la humedad inundando las penumbras del saguán que da a la calle. Un perro sucio duerme una siesta apenas interrumpida por las moscas.Sueña el animal, salvajemente, con las manos del carnicero, atento a los movimientos que danzan con el cuchillo, anhelando la sangre que gotea sobre las tablas del mostrador.
En otra casa un hombre y una mujer acaban de abrazarse, tendidos en la cama, desnudos, perfectamente dormidos bajo los rayos que se filtran tibios por la cortina. En el patio del fondo, los jóvenes hijos -abstraídos de la realidad- juegan con un gato en brazos, corriendo de un lado al otro, intentando comunicarle el vértigo de la infancia humana. El metal de las bicicletas tiradas vibra caliente sobre los pilones de arena y ripio; el acero resiste, abollado y salpicado de costras de pintura, calcomanías rotas y pedazos de globos quemados que cuelgan de los rayos de la rueda trasera.
Reclinada sobre una maceta, una mujer vieja canta una canción de amor y llora mientras arranca las hojas muertas.
Las brillantes hormigas negras que caminan por el suelo conocen jornadas menos contemplativas. Y son eminentemente felices cuando las persiguen las arañas porque cumplen con la historia de su especie. Y se encomiendan a la memoria colectiva que es su dios y su madre y que es del tamaño del planeta. O es el planeta, más bien dicho.
Pero los astros que rodean al mundo, miran hacia el cerro y se reconocen, como si se miraran en un espejo. Y vuelven a dormir.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Incierto

Se bajo de la moto, reventó la cabeza de un sapo que estaba en medio de la ruta y allí comenzó a espiar la casa que le tocaba esa noche, dejo prendido el cigarrillo que fue lo primero que alcanzaba a verse desde la oscuridad entonces sintio unas manos frias sobre su rostro. Le cubrian los ojos... y una voz de mujer le decia suavemente - Viniste...- . Así se subieron a la moto que recorrió un camino largo entre arboles gigantescos y casas oscuras y viejas. Ella se aferra al cuerpo de él con fuerza, él está nervioso no sabe como serán las cosas en el futuro...
Cruzan la ciudad de noche, lejos ahora de sus amigos, de sus hogares, de sus familias. Ninguno sabe donde terminaran, pero ambos están seguros que, por fin, continuarán juntos en lo incierto

martes, 5 de octubre de 2010

Invierno

"... y cerré con dos vueltas de llave la puerta de su casa y salí a la calle. Había bastante viento, pero yo no percibía directamente la realidad; noté que debía haberme abrigado un poco más recién a la tercera o cuarta cuadra de caminata. Mi cabeza se había quedado colgando de su pelo, que reposaba sobre la almohada cada vez más gris y lejana, pues la noche cerrada iba llegando. Lo más difícil es saberse enamorado, el resto del amor es una comedia o una tragedia, y seres como nosotros acostumbrados a idealizar para no morir podemos controlar y sobrellevar esos intentos de ficción que son nuestras vidas, llevadas por el carril de los sueños de realización personal, objetivo difícil. Pero lo más difícil es darse cuenta del amor, y aceptar el momento en que hemos sido llamados a la misión. El momento del amor es un momento de sí o no, dilema que uno contesta créase o no rápida y definitivamente, pero que a lo largo de la experiencia intentará reafirmar, negar, reconsiderar, replantear, disolver... Estos somos nosotros amando, estos somos nosotros soportándonos, estos somos nosotros hijos de un sueño que otros soñaros y que perpetuaremos... estos somos nosotros entregados a la inercia del universo esperando encontrar la velocidad en los ojos, los otros, húmedos de instinto y abtracción."

lunes, 4 de octubre de 2010

Reflexiones

El teatro es una practica amplia extensa y esencialmente comunicativa, por ello los entes institucionales deberían quedar fuera de ello, debido a las trabas burocráticas.
El teatro como arte, es la voz de la sociedad, de aquello que no quieren ver los poderes políticos.
El teatro significa unión, reunión, exposición y lucha. No un simple hecho de entretenimiento efímero y sin contenido
Hacer teatro significa compromiso social, entrega y aprendizaje. Se educa a través del ejemplo.
Es simple pensar en el arte como una profesión, sin embargo cuanto de lo que se hace es valorado por la sociedad actual. ¿Por qué y quienes acceden al arte?
Al crear nuevos espacios y nuevas maneras de hacer teatro, es importante que se trascienda el voyerismo, el espectador se encuentra ahí también, para expresarse.
En una sociedad capitalista, el costo para ver y hacer teatro es una decisión que podríamos poner en reflexión entre actores, directores, técnicos. Para así llegar a mas sectores sociales, que por prioridades de necesidades básicas no concurren al teatro
Volver a valorar el teatro no comienza desde las entidades políticas o sociales, empieza desde cada uno, desde cada grupo y el poder de voluntad de, a pesar de las diferencias, unir discutir y accionar el valor del teatro.
Se piensa que para una puesta en escena es necesario bastantes elementos, iluminación, vestuario, salas, debemos volver a creer que hay otras posibilidades, que el actor es el creador de la ficción.
Si cada persona que vea alguna producción teatral comprometida con los hechos sociales movilizaría algo en su interior, el mundo podría cambiar paso a paso.

domingo, 3 de octubre de 2010

Requiem + Fractales



* Animación Fractal: "Goody - Lights in the Sky" | Milkdrop 2.1 (preset de visualización de Winamp http://www.winamp.com/visualization/m...

* Música: Requiem - Geinoh Yamashirogumi - ( http://entrobriandnohaybesos.blogspot... Extraído de la Banda de Sonido Original de la Película Akira de Katsuhiro Otomo (1988 - http://es.wikipedia.org/wiki/Akira)

Por el tipo de preset y la música, vaya este video como homenaje a la famosa escena de persecusión de motos (http://www.youtube.com/watch?v=ixAHUWgB­Ksw)

Es un poco largo pero se deja disfrutar, sobre todo en Pantalla Completa y con el volumen alto.



NO SABE / NO CONTESTA - http://www.ns-nc10.blogspot.com

sábado, 2 de octubre de 2010

Preguntas

-que hace la mirada , cuando los ojos no ven?
Donde se aloja el dolor en cuerpo?
Quienes son los que le han puesto nombre al cielo?
Porque ladran los perros?
Como es intentar hablar sin los labios, sin la boca?
De donde surge la nostalgia?
Que sucede cuando el amor rebasa a un cuerpo?
Cual es el limite de de la soledad?
Que es la vida?
Donde está la edad?
Quien nos hizo creer que es la belleza?
Donde se esconden los secretos?
De que estan hechos los sueños?

viernes, 1 de octubre de 2010

Las memorias

Cuando se desengañó, tomó su amor y lo procesó en una licuadora. Lo extendió sobre la mesa y lo miró como se mira una rata de laboratorio. Quería dominarlo, quería transformarlo, convertirlo en algo que no había sido creado. Una tremenda implosión se adueñó de su voluntad. Sintió cómo el corazón no latía, sino que se golpeaba contra la paredes del pecho, como un loco atareado con la camisa de fuerza. Representó muchas obras de teatro en esos días, con la fría dedicación del que sabe que el momento de la muerte no está lejos. La furia de la vida se volvió exactamente eso: furia, fuerza, un ser sobrenatural que emanaba luz propia y de la mala. Se dispuso así la cena, que fue una orgía y un banquete. Se consumió la espiral en sí misma, y se ramificó la suerte a la par de la desgracia. Entonces todo se volvió un sacramento de paz tenebrosa. Un llanto que se vuelve rezo.
La entereza del mundo y su constante látigo lograron hacerlo despertar y mirar su centro saturado y a la vez desprovisto de oscuridad, fuerte e intenso como siempre, más grande que nunca. Eso debía recordar. Y aunque las olas del silencio se acercaran otra vez, y aunque se sabe con los pies metidos en el mar y se hunde, mirará al trueno gritando sin vergüenza los secretos que descubren el cielo, la tierra y el tiempo.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Memoria emotiva

Se escuchan llantos de bebés, uno termina y luego aparece otro, al parecer la sala de maternidad esta muy cerca de la habitación donde me encuentro. Estoy recostada sobre una camilla no hace frío solo las sabanas azules dan ese toque de frió en el ambiente, salí de la anestesia es un transito algo complicado volver a entender porque se apago mi memoria, siempre pensé que de alguna manera el efecto era parecido al de las películas cuando todo se va fundiendo con el espacio, esta vez no paso así…fue un relleno de negro al instante. No lo explican así en las películas. Me duele mucho el cuerpo así como si me hubieran sacudido fuerte, de hecho fue así…no podía despertarme y me sacudieron con fuerza para que despertara… Allí me encuentro sola en esa habitación, son las tres de la mañana y nadie puede venir a visitarme, pienso que pase sola todo el transito de algo que desconocía, me siento triunfante pero a la vez me desgarra la necesidad de tener un abrazo o algo que me pueda calmar toda la tormenta de pensamientos.

Rebeca

"... cómo podría olvidarla, en la peor época juro por la Virgen que la imagen de Rebeca se me cruzó más de mil veces al día, desde todos los ángulos posibles, bajo todas las luces y sobre todas las oscuridades que pude imaginar... Llegué a figurarme incluso detalles de ella, las arrugas en el regazo de su vestido verde contrastando con las de sus manos, largas y afiladas, su respiración y su voz quebrada tan agradable, o empuñando el tono abiertamente desafiante que pocos le conocimos esos años de atroz militancia; Rebeca, encarando y poniéndole su inmensa dignidad a sus últimos momentos... Hubiera querido ser más valiente, lo sé, pero estaba Germán, mi primer hijo... Era de no creer lo que su madre y yo habíamos pasado para conservarlo... Durante los meses jodidos de gestación no se había logrado disminuir ni un poco mi esperanza por verlo nacer, verlo crecer. Lo habíamos buscado, eso lo teníamos claro con Lourdes, a pesar de la juventud. Rebeca, con toda la diferencia de edad de por medio, entendió nuestra necesidad y nos dejó abrirnos un tiempo, lo cual fue bueno porque pudimos dedicarnos exclusivamente a eso y malo porque a la par incubamos el miedo a perderlo. Y entonces la pesadilla. Lo habíamos buscado y no podíamos perderlo de ninguna manera. Cuando se empezaron a suceder una tras otra las complicaciones, los dos tuvimos un amague de derrumbe, como personas y como pareja. Increíblemente no hicimos nada por levantarnos, no hicimos nada por apoyarnos, y sin embargo permanecimos juntos, sabiendo que podía ser una causa perdida, víctimas creo yo del miedo a la soledad y a volver a ser lo que fuimos antes de ser alguien juntos... Pero un embarazo tan riesgoso es un asunto demasiado lejos de las manos terrenales. Teníamos algo de plata y pagamos tratamientos, pero no era mucho lo que se podía hacer en esa época, científicamente hablando. Casi nos olvidamos esos meses de nuestra militancia, escondidos en esa gruta nuestra que era el departamentito húmedo y con pulgas de dos por dos en Villa Rivera, mirando al río. Juntamos guita porque no veíamos la hora de salir de esa pocilga, pero pasó lo que pasó y primero estuvo el chico; primero él. Cuando supimos que afuera todo se había fatalmente complicado y nos enteramos que estábamos marcados, el embarazo inesperadamente se normalizó. De un día para el otro. No hubo opciones, sentimos que de ese milagro dependía todo nuestro futuro. Llegó Cardozo, un jueves de abril me acuerdo, y nos tocó la puerta. Yo apenas la entorné, con miedo. Nos reconocimos y hablamos así; nunca lo dejé entrar a la habitación. Él tampoco insistió. No teníamos escape y tanto él como nosotros lo sabíamos. Él en ningún momento demostró la violencia que tan famoso lo hizo, era extremadamente agradable, pero su sola presencia fue bastante para entender que estábamos hundidos en mierda. Esa mañana de otoño, Lourdes y yo dimos los nombres reales de Rebeca y del restro de nuestros compañeros, y acto seguido armamos un par de bolsos y tomamos los billetes de micro que el policía nos entregó en un sobre de papel madera, y sin ningún tipo de plan previo ni especulaciones al respecto, probablemente sin esperanzas también, viajamos a Brasil, donde un par de meses después Germancito nacía, mientras que todos nuestros amigos se despedían groseramente de la vida."

martes, 28 de septiembre de 2010

Naturaleza

Le preguntaron "qué es lo más tonto que podés pensar?
Eso que se imaginó, somos nosotros. Nos pensó, probablemente no fuimos la mejor opción, pero fue suficiente, comenzamos a existir.
No nos dedicó mucho tiempo, lo confesamos, apenas cinco minutos. Pero cinco minutos también guardan la intensidad de una vida universal de principio a fin. El tiempo encuentra su camino.
Aunque pasemos inadvertidos, aunque seamos la parodia, la pulsión incontrolada, libre y espontánea, de una distracción monumental.

Quedan

Me quedan partes de un libro viejo
un envoltorio de chocolate
un anillo oxidado
varias hojas de un cuaderno usado
fotos atadas con un cinta roja
una flor seca entre algunas paginas
cartas sin entregar
y miles de letras sin poder confesar

domingo, 26 de septiembre de 2010

Creer

Canto.
Recito los rezos del presente,
la oración de la permanencía de lo intacto.
renegando de los gritos en silencio...
esos gritos de los que,
a pesar del dolor,
me nutro.