lunes, 9 de mayo de 2011
Truco
domingo, 13 de marzo de 2011
Nacimiento
Detrás de las hojas dormidas murmuro en sus perfumes
aquello que me condensa el corazón
de donde vengo, de donde me llaman, de donde soy
como las hojas dormidas espero despertar con el sol
mojarme con las gotas del cielo...
Estoy firme, estoy viva...
Envejezco con el otoño dejando mis pliegos inundarse de amarillo
de marrones, de arrugas, volviéndome frágil ante el viento...
Dejo caer mis pedazos con cada moviento, los suelto, los dejo ir
Es el final...
Pasará tiempo todavía para que el invierno me acurruque
se pose en mi piel y se arremoline contra mis pedacitos sueltos
Una mañana desde el norte allí donde se ve el horizonte
se levanta un rayo de sol inmenso
fresco como la tierra húmeda, es que voy a nacer...
y sin querer no me doy cuenta
que me durante el invierno me estuve gestando
Ahí estoy de nuevo dejando crecer mis hijas dormidas
mis hojas verdes, mis perfumes de estación
mi dulce nacimiento.
martes, 15 de febrero de 2011
Fuegos
Los tres momentos son una hoguera de miles de sentimientos y necesidades. Ellos son los que me dejan escapar del tiempo, y percibir que soy parte de todo lo que existe, que al lado tuyo es mi lugar. Que el amor que tengo para vos es para mí la más grande fuente de asombro y el lugar de donde vienen todas las cosas, las palabras, los besos, los abrazos, las ausencias mal curadas, el deseo y la tremenda fe.
jueves, 10 de febrero de 2011
Un diálogo
- Vos ya te imaginabas que me tenía que ir. Mis ahorros no aguantaban más y este pueblo estaba muerto. El dinero que te quité logró devolverme a mi lugar. Tenía que volver a casa para fumar la pipa de la paz con mis abuelos.
- Oh claro, y recomponer relaciones, tantos estúpidos años perdidos. Al menos tuviste el decoro de volver, desagradecida de miércoles. Te dije que esos viejos iban a revolcarse del dolor el día que te volvieran a ver y supieran lo que habías hecho con tu vida. Presumo que no fue un buen reencuentro. Cómo encontraste a los viejos?
- Muertos...
- Uh... yo...
- No importa...
- Pero, yo no sabía...
- No me interesó.
- No me sorprende.
- Les llevé flores al cementerio únicamente para que los vecinos no me miraran con mala cara al ocupar de vuelta la casa.
- Vos no tenés escrúpulos.
- Los hijos de puta corrieron enseguida la voz sobre mí. Tomé muchas precauciones para evitarlo pero era mi destino. Era mi karma.
- Es que toda precaución con vos es insuficiente.
- Yo hubiera querido tenerte ahí conmigo.
- Yo no. No habría estado al lado tuyo en ese momento ni muerta. Es demasiado pedir. Después que te fuiste mi vida siempre mejoró para bien. He forjado algo tan fuerte que no sé qué hago hablando con vos. Esta charla, esta situación, es una estúpida cuenta pendiente del pasado. No tengo interés en ella más que el de atar un par de cabos. En cuanto se termine estaré lista para olvidarme para siempre de vos y de todo esto.
- Pero... yo no vine a atacarte. Muchos menos a que me ataques a mí. Fueron años muy duros.
- Creías que el esquema de vida fácil se iba a repetir por siempre? Tanto te costó madurar?
- Yo creí que iba a ser joven para siempre. De verdad lo creí.
- Ahora sos vieja.
- Vos también estás vieja.
- La vejez la llevo con orgullo.
- Para mí es una calamidad.
- Claro que sí. Pesa y va a pesar más todavía.
- Yo vine a buscar consuelo, no a que metas el dedo en la llaga.
- Vos nunca buscaste consuelo. Vos solamente buscabas donde tomar impulso para remorderte en otra estupidez nueva. Todavía no entiendo cómo fuimos amigas.
- Es complejo, es mucho más complejo y complicado de lo que estás intentando resumir.
- No lo es. Pero una cosa sí te concedo: No fue fácil, la vida nos mareó tanto que hicimos algo grande de algo que no se lo merecía.
- A lo mejor tenés razón.
- Claro que la tengo.
- Pero no me vas a negar que fue importante.
- Tanto me importó que estoy ansiosa por dejarte ir.
- No te preocupés. Ya me voy.
- Y no vuelvas. Me costó reconocerte. Prefiero seguir así.
(...)
sábado, 5 de febrero de 2011
su dulce rocío frío perfumando la madrugada
No quiero a la tierra sudando nostalgia
el silencio visitandome a las siete
No quiero perder este latido
por tics en las sienes y en los ojos.
Hemos corrido tanto, por tantos lugares
hemos tropezado en grietas cada vez más profundas.
Me reiré alguna otra vez con tu risa?
Me sentiré espontáneo, me escaparé del trabajo
por cinco minutos más con vos
por cinco vidas más entre tus manos
por cinco besos más en tus ojos?
Ahí bailan las estrellas.
Todo gira.
Mi mundo es tu cama tibia.
sábado, 29 de enero de 2011
Sobre los esquemas que se repiten y definen ciertas instancias
El bar se mantenía inmaterial, y nada de lo que ahí pasaba parecía suceder realmente.
Con la cabeza pesada y la presión en los oídos me movía en esa marea de cigarrillo y perfume negro.
Ella tenía el pelo largo y sedoso, color canela y vagamente sensual.
Él el seño fruncido y los ojos fríos. Lejano, se cocinaba un infierno agrio y pedestre.
Las luces rojas evitaban el aliento. Un segundo en ese lugar podía durar una vida entera.
Y el amor que revoloteaba por las cabezas de los parroquianos ciertamente debía tener más siglos que los modos de expresarlo, o el lenguaje para decirlo. O incluso que los órganos que usábamos para quitárnoslo de encima.
Cuando ella por fin, desafiante, posó su culo sobre la mesa de él, el bar enmudeció un cuarto de segundo. Todos nos detuvimos a tomar aire y repasar mentalmente la ruta de salida más rápida a la calle.
Él bebió de un sorbo lo que quedaba en su vaso, se levantó para pararse frente a ella, la tomó por el cuello con ambas manos y apretó tanto que enseguida oímos los huesos y cartílagos romperse. Ella con sus piernas cada vez más moradas comenzó a patearle los testículos, con las uñas blancas le arrancó los ojos y con la lengua azul lo maldijo mientras todavía pudo.
Ninguno de los dos logró detenerse a tiempo.
martes, 28 de diciembre de 2010
Páginas
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Ella incoherente como ella misma
lunes, 8 de noviembre de 2010
De lejos
Hay una ventana, retorcida por el juego de la luz y el color. Las maderas que la delimitan guardan en secreto vetas de un material que se cocinó alguna vez bajo el sol amarillo y ahora se consume para sostener a un astro interno.
Todo se ve añejo y el profundo silencio que predomina está emparentado con una fiesta natural. Se adivina en los vértices sonrisas de dientes blancos ensombrecidos por la coca, el ulular de una música saturada de redobles y de la memoria de los muertos. Al mediodía hay rosarios que circulan entre los dedos y vuelan las velas a los pies de una vírgen de yeso.
En diagonal hay una cárcel y una celda y un muchacho que despertó con resaca y el traje lleno de escupitajos, tratando de entender la realidad mirando el dibujo de una terrible boca desdentada en la pared, vomitada con paciencia forzosa y un tenedor que alguien pasó de contrabando. Se siente el crujir de las chapas y el olor de la humedad inundando las penumbras del saguán que da a la calle. Un perro sucio duerme una siesta apenas interrumpida por las moscas.Sueña el animal, salvajemente, con las manos del carnicero, atento a los movimientos que danzan con el cuchillo, anhelando la sangre que gotea sobre las tablas del mostrador.
En otra casa un hombre y una mujer acaban de abrazarse, tendidos en la cama, desnudos, perfectamente dormidos bajo los rayos que se filtran tibios por la cortina. En el patio del fondo, los jóvenes hijos -abstraídos de la realidad- juegan con un gato en brazos, corriendo de un lado al otro, intentando comunicarle el vértigo de la infancia humana. El metal de las bicicletas tiradas vibra caliente sobre los pilones de arena y ripio; el acero resiste, abollado y salpicado de costras de pintura, calcomanías rotas y pedazos de globos quemados que cuelgan de los rayos de la rueda trasera.
Reclinada sobre una maceta, una mujer vieja canta una canción de amor y llora mientras arranca las hojas muertas.
Las brillantes hormigas negras que caminan por el suelo conocen jornadas menos contemplativas. Y son eminentemente felices cuando las persiguen las arañas porque cumplen con la historia de su especie. Y se encomiendan a la memoria colectiva que es su dios y su madre y que es del tamaño del planeta. O es el planeta, más bien dicho.
Pero los astros que rodean al mundo, miran hacia el cerro y se reconocen, como si se miraran en un espejo. Y vuelven a dormir.
miércoles, 6 de octubre de 2010
Incierto
martes, 5 de octubre de 2010
Invierno
lunes, 4 de octubre de 2010
Reflexiones
domingo, 3 de octubre de 2010
Requiem + Fractales
* Animación Fractal: "Goody - Lights in the Sky" | Milkdrop 2.1 (preset de visualización de Winamp http://www.winamp.com/visualization/m...
* Música: Requiem - Geinoh Yamashirogumi - ( http://entrobriandnohaybesos.blogspot... Extraído de la Banda de Sonido Original de la Película Akira de Katsuhiro Otomo (1988 - http://es.wikipedia.org/wiki/Akira)
Por el tipo de preset y la música, vaya este video como homenaje a la famosa escena de persecusión de motos (http://www.youtube.com/watch?v=ixAHUWgBKsw)
Es un poco largo pero se deja disfrutar, sobre todo en Pantalla Completa y con el volumen alto.
NO SABE / NO CONTESTA - http://www.ns-nc10.blogspot.com
sábado, 2 de octubre de 2010
Preguntas
viernes, 1 de octubre de 2010
Las memorias
La entereza del mundo y su constante látigo lograron hacerlo despertar y mirar su centro saturado y a la vez desprovisto de oscuridad, fuerte e intenso como siempre, más grande que nunca. Eso debía recordar. Y aunque las olas del silencio se acercaran otra vez, y aunque se sabe con los pies metidos en el mar y se hunde, mirará al trueno gritando sin vergüenza los secretos que descubren el cielo, la tierra y el tiempo.
jueves, 30 de septiembre de 2010
Memoria emotiva
Rebeca
martes, 28 de septiembre de 2010
Naturaleza
Eso que se imaginó, somos nosotros. Nos pensó, probablemente no fuimos la mejor opción, pero fue suficiente, comenzamos a existir.
No nos dedicó mucho tiempo, lo confesamos, apenas cinco minutos. Pero cinco minutos también guardan la intensidad de una vida universal de principio a fin. El tiempo encuentra su camino.
Aunque pasemos inadvertidos, aunque seamos la parodia, la pulsión incontrolada, libre y espontánea, de una distracción monumental.
Quedan
domingo, 26 de septiembre de 2010
Creer
Recito los rezos del presente,
la oración de la permanencía de lo intacto.
renegando de los gritos en silencio...
esos gritos de los que,
a pesar del dolor,
me nutro.